martes, 24 de febrero de 2026

Recuerdos prestados


Se fue, se nos fue tan pronto… Me queda el recuerdo de su voz grave y rotunda, de su carácter jovial y socarrón, de su sentido del humor y sus carcajadas sonoras, de verlo (o saberlo) rodeado de tantos amigos en tantas tertulias, de la honda preocupación por las islas que determinó su labor periodística. Pero sobre todo de su curiosidad e interés por tantas cosas y su capacidad para contagiar su entusiasmo por aquellas que le emocionaban: las olas de septiembre en Bajamar, un aria apasionada de ópera o una folía cantada con sentimiento, la buena mesa bien acompañada de conversación y de uno de sus puros, una historia bien contada, esperar el atardecer para ver el rayo verde en La Punta del Hidalgo, las noches estrelladas de San Agustín en Gran Canaria…
Tantas veces he llegado a imaginar su infancia y juventud, hilvanando las menciones dispersas en sus escritos con otras historias, contadas por mi madre, por su primo Alonsoo por su amigo y biógrafo Eliseo2, que en muchas ocasiones siento su memoria muy mía, casi con esa “nostalgia de lo que no he vivido”.

Nacido en Santa Cruz de Tenerife y criado en La Laguna, su infancia estuvo marcada por un entorno familiar peculiar: una madre soñadora y algo supersticiosa, el recuerdo del tío José, ahogado a los 24 años, los libros sobre Canarias escritos por el abuelo Rosendo García-Ramos o el árbol genealógico que remontaba el apellido paterno hasta el Mencey de Abona; también están presentes los largos veranos en la Punta del Hidalgo escuchando a los pescadores y sus historias de brujas y males de ojo, que darían forma al personaje de Martín en Guad.

Una salud frágil lo llevó a desarrollar la pasión por la lectura y la escritura. Eran los años de la guerra y de la posguerra, y de unos niños que se quedaron sin juguetes, y que se los tuvieron que inventar. Esa generación de los muchachos del traje virado -los que se descosían para darles la vuelta y se volvían a coser-,  la de las pelotas de trapo, los bailes de carburo y el fantasma de la reválida. Algunas de estas características las encontramos en Agustín, el aparejador de Guad, que suele identificarse con el autor y que también comparte con él haber estudiado una carrera sin vocación y los mismos recuerdos de una guerra. Pero algunos de estos rasgos también pueden encontrarse en Andrés el protagonista de Las islas van mar afuera y en Juan, de Tristeza sobre un caballo blanco.

García-Ramos cursó el bachillerato en la Academia Tomás de Iriarte, a cuyo claustro habían llegado algunos profesores represaliados tras la Guerra Civil. Allí llegó también una joven e inquieta docente que había sido alumna de Ortega y Gasset en Madrid: María Rosa Alonso. Ella les descubrió el mundo de la Residencia de Estudiantes, les leyó a Miguel Hernández, a Alberti, a Guillén, Cernuda, a Lorca…

Sin vocación comienza después la carrera de Derecho, pero sí se entusiasma por el ambiente universitario, participando en la revista del SEU de La Laguna, Nosotros, desde su primer número en 1953. Forma parte del consejo de redacción y publica artículos de opinión, crónicas y un relato corto: La niña coja.
Un año antes había publicado Romera, un primer cuento, de apenas seis páginas, de tema rural y denuncia social, en un paisaje similar al descrito para el valle de Teneyda y el de Tenesora en Guad.
[En esta época, desanimado por su carrera y sin saber nada de música, participó con otros amigos en la popular banda “Duny James & Boys”, cuyos participantes se hacían pasar por extranjeros.]
Ya en Madrid para terminar su carrera, ingresa en 1955 en la Escuela Oficial de Periodismo. La coyuntura política que le rodea y sus experiencias en la capital le llevarán a comprometerse con el socialismo y el activismo estudiantil.

 

En 1956 decide volver a Tenerife y centrarse en su carrera de escritor y periodista. En 1957 queda finalista en el "Premio Benito Pérez Armas" con su novela Las islas van mar afuera. Allí están ya presentes algunos de los temas que retomará en Tristeza sobre un caballo blanco, como los conflictos familiares, la vida en Madrid y la tentación de la emigración. En 1959 ganó el "Premio Santo Tomás de Aquino" con Teneyda, su primera novela publicada, que transcurre en un valle imaginario, pobre y olvidado del sur de Tenerife.
 

Varios años más tarde decide retomar una idea antigua, a la que acabará dando forma en quince días y se convertirá en su obra más destacada: Guad. En 1971 ganará con ella el "Premio Benito Pérez Armas". Algunas ediciones de la obra incluyen estudios críticos de profesores de prestigio como Gregorio Salvador Caja y Jorge Rodríguez Padrón, quienes destacan el cuidado estilístico de la forma de la expresión y del contenido del autor, que no renunció a la experimentación formal.


García-Ramos compagina su labor literaria con el ejercicio del periodismo, llegando a dirigir desde 1974 el periódico La Tarde, donde publicaba su columna Pico de Águilas.
En sus últimos años, mientras enfrentaba una grave enfermedad, escribió su novela Tristeza sobre un caballo blanco, que ganó el "Premio Agustín Espinosa" (1979), pero no llegó a verla publicada antes de su fallecimiento en 1980.









Fragmentos escogidos de la introducción:
Guad. Tegueste: Baile del Sol, 2020.
En homenaje a su padre por Liti García-Ramos Medina



Notas y bibliografía mínima

Álvarez de Armas, Olga. Conversaciones en la isla. Santa Cruz de Tenerife: Ayuntamiento,1983.

Fernández del Castillo y Machado, Alonso. Recuerdos de Alfonso García-Ramos: discurso leído en el Ateneo de La Laguna, 1998. (Inédita)

García-Ramos, Alfonso. Cuando la yerba era verde, 1980. (Inédita)

García-Ramos, Alfonso. Pico de águilas y otrosartículos. Introducción y selección Eliseo Izquierdo. Santa Cruz de Tenerife: ACT, Cabildo de Tenerife, 1990. 

León Álvarez, Aarón. Alfonso García-Ramos. Santa Cruz de Tenerife: Idea, 2008.

García-Ramos, Alfonso. Romera: cuento canario. En Cuentos nuevos. Madrid: Rvmbos, 1952.

Rodríguez Padrón, Jorge. Prólogo. En: Guad. Santa Cruz de Tenerife: Interinsular Canaria, 1983.

Salvador Caja, Gregorio. Una novela en Canarias. En: Guad.Santa Cruz de Tenerife: Cabildo Insular, 1981.

Zurita Andión, José Luis. La Tarde : 55 años de periodismotinerfeño (1927-1982): el ocaso de la prensa vespertina en España. La Laguna: Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife, Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, 2018.


Alfonso García-Ramos, Día de las Letras Canarias 2026: todas las obras del autor o en las que participó, incluidas las tesis dirigidas por él , en nuestro catálogo

1 comentario :

  1. Orgullo de padre y orgullo de hija en estas delicadas palabras 💖

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