miércoles, 21 de febrero de 2018

Pino Ojeda. Letras Canarias 2018


Como cada 21 de febrero se celebra en las islas el Día de las Letras Canarias. 
Este 2018 se dedica a la poeta y pintora Pino Ojeda Quevedo, con el fin de rescatar una figura que fue muy apreciada por algunos de los grandes poetas de su tiempo, como Juan Ramón Jiménez, y que hoy en día es muy poco conocida entre nosotros.

Pino Ojeda nació en 1916, en Teror (Gran Canaria). A pesar de su salud frágil vivió hasta los 86 años. Siendo aún una niña la familia se trasladó a vivir a la capital de la isla. Se casó joven, como era habitual en aquellos años, con el proyecto de ser esposa y madre de una familia numerosa. Pero su marido,  Domingo Doreste Morales, moriría en la Guerra Civil Española en 1939 sin que llegara a conocer a su único hijo. Fue un gran dolor del que tuvo que sobreponerse para cuidar de sí misma y de su hijo. Esta pérdida afectó, especialmente, a la primera etapa de su poesía. 

La muerte, tan presente en su familia, se convertiría en uno de los argumentos definitorios de su obra junto a la soledad, el amor, el tiempo, la esperanza y, sobre todo, 
los sueños. 
Pino Ojeda dijo: «Yo no nací para luchar, pero ¡he tenido que luchar tanto! Nací para soñar y ver esos sueños, aunque no fueran realidad».(1)



Calla, que tú eres un sueño torpe que no tiene sentido.
Mis sueños son círculos luminosos,
tejidos de oro antiguo,
y tú tienes el color dorado y falso
del metal igualado.
Yo no quiero tener en mis manos,
siempre pesando,
tu verdad dura y violenta.
El día que ellas quieran llevar
la parte de ti mismo que me has dado,
has de venir ligero e impalpable
imitando a una nube
o a un sollozo.
(2)  





Al enviudar estuvo un tiempo en Tenerife, donde había vivido con anterioridad. Fue una etapa difícil en su vida, en la que contó con el apoyo de Juan Rodríguez Doreste, quien le aconsejó en sus inicios con la poesía y el arte. Luego regresó a Las Palmas de Gran Canaria, donde comenzó plenamente su trayectoria de escritora y artista, aunque tuvo otros trabajos a lo largo de su vida llegando incluso a establecer una sala de arte en 1958: La Galería Arte. Fue la primera mujer de la isla con un negocio de esta clase.

Siempre deseosa de nuevos conocimientos, fue autodidacta y aprovechó las oportunidades de estudio que se le presentaron. Pino Ojeda ingresó en la Escuela Luján Pérez en 1947 y, aunque es más conocida por su poesía y pintura, también se dedicó a la escultura, la cerámica, el teatro, la narración o la edición. 

Conoció a Juan Ismael en 1944, 
con quien estableció una estrecha amistad y que la introdujo en el Grupo Mensaje de Tenerife. Así, en la revista Mensaje publicó por primera vez un poema, "Paz en el mar" (nº 3, marzo de 1945), y continuó colaborando en los números siguientes. En Ediciones de la Revista Mensaje publicó en 1947 su primer libro Niebla de sueño.

También colaboró con otras revistas y entre 1952 y 1955 dirigió la revista Alisio: Hojas de poesía, que se publicaba como monográfico de un autor, de las Islas o de fuera, con un poema inédito y un retrato realizado por Juan Ismael: Gerardo Diego, Pedro Salinas, Ventura Doreste, Carmen Conde, Chona Madera y Vicente Aleixandre, entre otros, protagonizaron los diferentes números.


Desde estos inicios literarios de expresión de la soledad, la búsqueda o el amor, Pino Ojeda va evolucionando y encontrando una voz propia que nos lleva a un mundo interior, místico y simbólico. Como describe Blanca Hernández Quintana, “abre su ventana de sueños para descubrirnos su voz, y hace de este simbolismo un verdadero lenguaje…”(3).


Empieza a ser conocida a nivel nacional tras obtener el accésit en el Premio "Adonais" de poesía de 1953 por el libro Como el fruto en el árbol, que empieza con  uno de sus más célebres poemas "Te busqué por los sueños".
Dos años después, en 1956, gana el Premio de Poesía Tomás Morales con el libro La piedra sobre la colina que se publica unos años más tarde, en 1964.
Posteriormente irán viendo la luz algunos libros más: El alba en la espalda (1987) y El salmo del rocío (1993) que fue XI Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística 1991. 

Años después de su muerte se publica por Domibari Editores -en 2007- Árbol del espacio (1998) con ilustraciones propias.
También su poesía ha sido seleccionada en diferentes antologías canarias y nacionales, y recientemente se han publicado algunas de sus obras inéditas, como la novela Con el paraíso al fondo y El derrumbado silencio: versos del exilio (1971)
Publicaciones con las que se recupera y se sitúa en el lugar que merece la figura literaria de Pino Ojeda.





En la Biblioteca Canaria de la ULL encontrará una muestra bibliográfica con las publicaciones disponibles en el Fondo que incluye, además de sus poemarios, revistas y periódicos y en este enlace se puede consultar sus obras en el catálogo de la biblioteca.








Fuentes y más información:
La imagen de cabecera ha sido tomada del blog Poetas del Mundo
-García Fierro, Covadonga. Pino Ojeda. En la página web de la Academia Canaria de La Lengua.
-Hernández Quintana, Blanca. Pino Ojeda Obra poética, Cabildo de Gran Canaria, 2016.
-Santana Domínguez, Juan Francisco. Pino Ojeda: pintora y poeta. Las Palmas de Gran Canaria, Anroart, 2008.

Notas
(1) Santana Domínguez, Juan Francisco. Pino Ojeda: pintora y poeta. Las Palmas de Gran Canaria, Anroart, 2008. p. 16.
(2) Poema de: Niebla de sueño, 47.
(3) Hernández Quintana, Blanca. Pino Ojeda Obra poética, Cabildo de Gran Canaria, 2016. P. 12.

No hay comentarios :

Publicar un comentario