martes, 20 de marzo de 2018

Los jardines de la Biblioteca General de la Universidad de La Laguna

Llega la primavera cuando muchas plantas se muestran en todo su esplendor y aprovechamos para dar un paseo alrededor de la Biblioteca General, en el Campus de Guajara, y conocer las plantas que alberga de la mano de nuestro compañero José Perera López, que como gran conocedor de la flora canaria nos hace un pormenorizado recorrido para no perder detalle.

José Perera López 
(Sala de Canarias, Biblioteca General)

Lamentablemente la Universidad de La Laguna perdió la oportunidad de crear un jardín botánico –con criterios científicos y no puramante ornamentales– aprovechando los jardines del mal llamado Campus de Guajara. Expresión incorrecta, porque este lugar nunca se llamó Guajara, siendo dicho nombre la consecuencia de asociar el nuevo Campus de Humanidades con la denominación de una urbanización residencial cercana, la cual, a su vez, fue bautizada con ese término a partir de un topónimo de la cumbre de Tenerife. En realidad, y según comunicación personal del historiador Manuel de Paz Sánchez, el terreno donde hoy se ubica nuestra Biblioteca General se llamaba La Hoya del Guirre, aunque esto es otra historia. Centrémonos en las plantas, y comentemos algo sobre los vegetales que podemos contemplar cuando venimos a la Biblioteca. Para ello hemos elaborado una lista de más de 40 especies, y que hemos ordenado de la manera siguiente:
En este listado, y precedidas de un asterisco (*): especies que pueden encontrarse de forma silvestre en Canarias, tanto aquellas que son endémicas (porque sólo crecen aquí en estado natural) como las que lo son autóctonas (porque además de en estas islas pueden hallarse también de manera silvestre en otros lugares). El resto de especies son plantas que han sido introducidas, tanto de forma voluntaria como involuntaria. En cursiva anotamos el nombre científico de una planta, y también en cursiva y negrita el nombre común de la misma.
En el plano, y en color rojo: plantas de muy pequeño tamaño que están al pie de un grupo de tres árboles localizado al Nordeste de las escaleras que dan acceso a la Facultad de Derecho.
Los hipervínculos que hemos establecido (siempre en letras azules) lo han sido, sobre todo, a partir de la página http://www.floradecanarias.com para aquellas especies que se pueden encontrar de manera silvestre en las Islas (tanto especies endémicas como autóctonas), mientras que para aquellas otras que han sido introducidas en el Archipiélago, hemos recurrido especialmente, aunque no siempre, a esa tan denostada, como útil y práctica, obra de referencia que es la Wikipedia.
1 Acalypha wilkesiana. Arbusto procedente de las islas del Pacífico, y que se utiliza como ornamental por la coloración de sus hojas, que puede ser variable en función de las distintas variedades, pero que generalmente es de un rojo intenso. La literatura botánica en español suele recoger acalifa como nombre común de aquellas del género Acalypha, lo que no es otra cosa que una castellanización del nombre científico. No obstante, en Canarias hemos recogido la forma califa, y como forma abreviada de aquella. Otra de sus denominaciones populares en las Islas es mata sombra, aunque hay que matizar que esta última puede ser una expresión genérica, que se puede aplicar a varias especies de plantas. Aparentemente es una especie nueva en la jardinería canaria.
*2 Adiantum capillus-veneris. El culantrillo es una especie de helecho que podemos ver en los muros de piedra seca que rodean al edificio de la Biblioteca General, pero únicamente en aquellos sectores donde no da el sol, y al mismo tiempo donde sus ejemplares aprovechan el agua que escurre después del riego de los jardines.
*3 Arbutus canariensis. El madroño que crece de manera silvestre en Canarias es distinto al madroño europeo. Quien quiera ver la diferencia entre uno y otro puede optar por visitar el jardín del edificio del Rectorado de la Universidad en La Laguna, donde hay plantado un ejemplar de gran tamaño del Arbutus unedo (justo a mano derecha de la entrada principal del edificio) y, seguidamente, compararlo con el ejemplar de Arbutus canariensis que se encuentra en el parque de la Biblioteca General, constatando que, aunque el fruto es igual en una y otra especie, las hojas del europeo son más pequeñas respecto a la especie isleña. Los frutos de este árbol son comestibles, pero sólo cuando están bien maduros, momento en el que son una auténtica delicia. Y por eso mismo el campesinado canario distigue entre el madroñero (el árbol) y el madroño (su fruto).
4 Bauhinia variegata. Este pequeño árbol procede de la India y modernamente se está utilizando mucho en Canarias con fines ornamentales, dada la vistosidad de sus flores. Son dichas flores las que dan lugar a uno de sus nombres comunes: el de árbol orquídea, pues aquellas recuerdan mucho a las de las genuinas orquídeas, aunque botánicamente no hay parentesco alguno entre estas especies. Más prosaicos son otros de los nombres populares de la Bauhinia varieagata: pata de camello, casco de vaca o pata de vaca, ya que la forma doblemente lobulada de sus hojas recuerda la impronta de la pezuña de un bóvido o animal afín. En cualquier caso estamos ante una especie que parece ser nueva en Canarias, y sus denominaciones pertenecen más al ámbito de la bibliografía, ya que suele ser desconocido para la gran mayoría de los isleños.


5 Callistemon sp. Las varias especies de arbustos del género Callistemon proceden de Australia, y son cultivados por su interés ornamental. Según la bibliografía su nombre común es limpiabotella, una denominación fácil de entender si contemplamos un ejemplar de este vegetal, donde los muy desarrollados estambres de sus flores adoptan una disposición radial y cilíndrica en torno a un eje central, recordando la imagen que ofrecería una escobilla. Creemos que estamos ante una especie que es nueva en la jardinería canaria, lo que puede explicar que no le hayamos recogido en las Islas, y de forma oral, nombres comunes. Además, salvo jardines recientes y de centros públicos, es inexistente en la jardinería tradicional del Archipiélago.

lunes, 12 de marzo de 2018

Ciclo de Conferencias Agustín de Betancourt y Molina

La Universidad de La Laguna ha elaborado para el año 2018 un “Programa de actividades para conmemorar el 260 aniversario del nacimiento de Agustín de Betancourt y Molina”
Una de las actividades que componen dicho programa es un ciclo de conferencias sobre la figura y obra de este ilustre científico, dirigido a público general, principalmente a alumnado universitario y con una duración de 45 minutos cada una.


Durante los días 14 y 21 de marzo y 11 y 25 de abril de 2018 tendrá lugar este ciclo.  
Dichas conferencias serán impartidas por expertos y expertas nacionales e internacionales en la figura de Agustín de Betancourt. 

Este es el programa de cada día:

14 de marzo de 2018. Salón de Actos de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería (Edificio de Aparejadores)

18:00 -18:45 h. Conferencia I: “Visión general de un personaje polifacético: Agustín de Betancourt y la colaboración entre la Ciencia y la Técnica"
Ponente: D. Amilcar Martín Medina, Doctor en Química y Catedrático de Física y Química, autor de la biografía de Agustín de Betancourt y Molina editada por el Gobierno de Canarias.
19:00 -19:45 h. Conferencia II: “Agustín de Betancourt: cima de la Ilustración española”
Ponente: D. Francisco González de Posada, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro de la Real Academia Nacional de Medicina de España.

21 de marzo de 2018. Salón de Grados de la Escuela de Ingeniería y Tecnología

18:00 -18:45 h. Conferencia III: “Mujeres, ciencia y técnica en la Ilustración canaria. María de Bethencourt y Molina”
Ponente: Dña. Inmaculada Perdomo Reyes Profesora titular de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de La Laguna.

11 de abril de 2018. Salón de Actos de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería (Edificio de Aparejadores)

18:00 -18:45 h. Conferencia V: "Retos Sociopolíticos de Agustín de Betancourt y Molina"
Ponente: D. Isidoro Sánchez García, vicepresidente de la Sociedad Promoción Cultural "Canarias En Europa"
19:00 -19:45 h. Conferencia VI: “Agustín de Betancourt, ingeniero civil de la Ilustración”
Ponente: Daniel Crespo Delgado profesor asociado a la Universidad Complutense de Madrid e Investigador de la Fundación Juanelo Turriano.

25 de abril de 2018. Aula Magna de las Secciones de Física y Matemáticas

18:00 -18:45 h. Conferencia VII: “Única obra de Agustín de Betancourt en Moscú”
Ponente: Dña. Olga Egórova profesora de la Universidad técnica estatal de Moscú de N. Bauman, (BMSTU)
19:00 -19:45 h. Documental: “Agustín de Betancourt y Molina (Puerto de la Cruz 1758 - San Petersburgo 1824)”. Presentación por parte de D. Juan Cullen Salazar depositario del Archivo de la familia Betancourt-Castro.
Ponente: Dña. Desirée Hernández Hormiga, Licenciada en Bellas Artes. Realizadora y directora del documental.

Dispone de más información de las conferencias en el programa.

Formulario de inscripción



Retrato del autor realizado por J.A. Álvarez Rixo



Como homenaje a la figura de Agustín de Betancourt en este blog le dedicamos el artículo: Agustín de Betancourt, un faro de la ingeniería moderna.

También recordamos que la Biblioteca de la Universidad de La Laguna está preparando una exposición bibliográfica con motivo del Día del Libro 2018.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Pino Ojeda. Letras Canarias 2018


Como cada 21 de febrero se celebra en las islas el Día de las Letras Canarias. 
Este 2018 se dedica a la poeta y pintora Pino Ojeda Quevedo, con el fin de rescatar una figura que fue muy apreciada por algunos de los grandes poetas de su tiempo, como Juan Ramón Jiménez, y que hoy en día es muy poco conocida entre nosotros.

Pino Ojeda nació en 1916, en Teror (Gran Canaria). A pesar de su salud frágil vivió hasta los 86 años. Siendo aún una niña la familia se trasladó a vivir a la capital de la isla. Se casó joven, como era habitual en aquellos años, con el proyecto de ser esposa y madre de una familia numerosa. Pero su marido,  Domingo Doreste Morales, moriría en la Guerra Civil Española en 1939 sin que llegara a conocer a su único hijo. Fue un gran dolor del que tuvo que sobreponerse para cuidar de sí misma y de su hijo. Esta pérdida afectó, especialmente, a la primera etapa de su poesía. 

La muerte, tan presente en su familia, se convertiría en uno de los argumentos definitorios de su obra junto a la soledad, el amor, el tiempo, la esperanza y, sobre todo, 
los sueños. 
Pino Ojeda dijo: «Yo no nací para luchar, pero ¡he tenido que luchar tanto! Nací para soñar y ver esos sueños, aunque no fueran realidad».(1)



Calla, que tú eres un sueño torpe que no tiene sentido.
Mis sueños son círculos luminosos,
tejidos de oro antiguo,
y tú tienes el color dorado y falso
del metal igualado.
Yo no quiero tener en mis manos,
siempre pesando,
tu verdad dura y violenta.
El día que ellas quieran llevar
la parte de ti mismo que me has dado,
has de venir ligero e impalpable
imitando a una nube
o a un sollozo.
(2)  





Al enviudar estuvo un tiempo en Tenerife, donde había vivido con anterioridad. Fue una etapa difícil en su vida, en la que contó con el apoyo de Juan Rodríguez Doreste, quien le aconsejó en sus inicios con la poesía y el arte. Luego regresó a Las Palmas de Gran Canaria, donde comenzó plenamente su trayectoria de escritora y artista, aunque tuvo otros trabajos a lo largo de su vida llegando incluso a establecer una sala de arte en 1958: La Galería Arte. Fue la primera mujer de la isla con un negocio de esta clase.

Siempre deseosa de nuevos conocimientos, fue autodidacta y aprovechó las oportunidades de estudio que se le presentaron. Pino Ojeda ingresó en la Escuela Luján Pérez en 1947 y, aunque es más conocida por su poesía y pintura, también se dedicó a la escultura, la cerámica, el teatro, la narración o la edición. 

Conoció a Juan Ismael en 1944, 
con quien estableció una estrecha amistad y que la introdujo en el Grupo Mensaje de Tenerife. Así, en la revista Mensaje publicó por primera vez un poema, "Paz en el mar" (nº 3, marzo de 1945), y continuó colaborando en los números siguientes. En Ediciones de la Revista Mensaje publicó en 1947 su primer libro Niebla de sueño.

También colaboró con otras revistas y entre 1952 y 1955 dirigió la revista Alisio: Hojas de poesía, que se publicaba como monográfico de un autor, de las Islas o de fuera, con un poema inédito y un retrato realizado por Juan Ismael: Gerardo Diego, Pedro Salinas, Ventura Doreste, Carmen Conde, Chona Madera y Vicente Aleixandre, entre otros, protagonizaron los diferentes números.


Desde estos inicios literarios de expresión de la soledad, la búsqueda o el amor, Pino Ojeda va evolucionando y encontrando una voz propia que nos lleva a un mundo interior, místico y simbólico. Como describe Blanca Hernández Quintana, “abre su ventana de sueños para descubrirnos su voz, y hace de este simbolismo un verdadero lenguaje…”(3).


Empieza a ser conocida a nivel nacional tras obtener el accésit en el Premio "Adonais" de poesía de 1953 por el libro Como el fruto en el árbol, que empieza con  uno de sus más célebres poemas "Te busqué por los sueños".
Dos años después, en 1956, gana el Premio de Poesía Tomás Morales con el libro La piedra sobre la colina que se publica unos años más tarde, en 1964.
Posteriormente irán viendo la luz algunos libros más: El alba en la espalda (1987) y El salmo del rocío (1993) que fue XI Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística 1991. 

Años después de su muerte se publica por Domibari Editores -en 2007- Árbol del espacio (1998) con ilustraciones propias.
También su poesía ha sido seleccionada en diferentes antologías canarias y nacionales, y recientemente se han publicado algunas de sus obras inéditas, como la novela Con el paraíso al fondo y El derrumbado silencio: versos del exilio (1971)
Publicaciones con las que se recupera y se sitúa en el lugar que merece la figura literaria de Pino Ojeda.





En la Biblioteca Canaria de la ULL encontrará una muestra bibliográfica con las publicaciones disponibles en el Fondo que incluye, además de sus poemarios, revistas y periódicos y en este enlace se puede consultar sus obras en el catálogo de la biblioteca.








Fuentes y más información:
La imagen de cabecera ha sido tomada del blog Poetas del Mundo
-García Fierro, Covadonga. Pino Ojeda. En la página web de la Academia Canaria de La Lengua.
-Hernández Quintana, Blanca. Pino Ojeda Obra poética, Cabildo de Gran Canaria, 2016.
-Santana Domínguez, Juan Francisco. Pino Ojeda: pintora y poeta. Las Palmas de Gran Canaria, Anroart, 2008.

Notas
(1) Santana Domínguez, Juan Francisco. Pino Ojeda: pintora y poeta. Las Palmas de Gran Canaria, Anroart, 2008. p. 16.
(2) Poema de: Niebla de sueño, 47.
(3) Hernández Quintana, Blanca. Pino Ojeda Obra poética, Cabildo de Gran Canaria, 2016. P. 12.

jueves, 1 de febrero de 2018

Agustín de Betancourt, un faro de la ingeniería moderna

Hoy se cumple el aniversario del nacimiento de Agustín de Betancourt y Molina (1758-1824), uno de los más insignes científicos españoles. Desgraciadamente en nuestro ámbito, el nombre de Agustín de Betancourt es poco más que eso, un nombre, un útil toponímico para designar calles, plazas y avenidas. Muy pocos de nosotros sabríamos decir quién fue, cuáles fueron sus aportaciones y cuál el significado del trabajo científico que desarrolló en su época.

Probablemente esta especial incuria se deba a que abandonó las Islas a los veinte años para no regresar jamás. En San Petersburgo, en cambio, su figura y su legado constituyen una presencia viva. Allí pasó más de un tercio de su vida y allí pudo desarrollar plenamente sus capacidades, hasta el punto de que muy pocos de sus habitantes ignoran quién fue Agustín de Betancourt y Molina.

Retrato del autor realizado por J.A. Álvarez Rixo
Tal vez no sea exagerado afirmar que fue uno de los grandes ingenieros del Siglo de las Luces, una mente privilegiada de la época en que el ser humano empezó a enseñorearse de la naturaleza, a dominarla y utilizarla para sus fines, una época de la que somos herederos directos.

Nació en 1758 en el Puerto de la Cruz (Tenerife), cuando los principios de la Ilustración ya se habían impuesto en gran parte de Europa. El entorno familiar favoreció el despliegue del talento que desde niño mostró: su padre, Agustín de Betancourt y Castro, fue miembro de la tertulia de Nava, y su madre, Leonor de Molina y Briones, era hija del Marqués de Villafuerte. 

En 1778 marcha a Madrid para estudiar en los Reales Estudios de San Isidro y en Real Academia de Bellas Artes San Fernando (Betancourt era un excepcional dibujante). Es captado muy pronto por el entonces ministro de Carlos III, el conde de Floridablanca, quien en 1783 le encarga informar sobre las obras del Canal Imperial de Aragón e inspeccionar las minas de Almadén. Ese mismo año, por primera vez en España y ante la Corte Real, eleva en El Escorial un globo aerostático fabricado bajo su dirección. 

Los informes sobre las minas elaborados por Betancourt impresionan a Floridablanca, y en 1784 es enviado con una beca a París para ampliar sus estudios en la prestigiosa École nationale des ponts et chaussées (Escuela Nacional de Puentes y Carreteras). Esta etapa es decisiva en su formación intelectual, pues en la capital francesa entra en contacto con un mundo diferente al español, en el que la ciencia y la ingeniería gozaban de mayor apoyo y reconocimiento. El joven Agustín ya ha empezado entonces a desarrollar sus propios proyectos en los campos de la hidráulica y la mecánica, así como numerosas investigaciones de carácter técnico, como su memoria Sobre la purificación del carbón de piedra y modo de aprovechar las materias que contiene, presentada en la Academia francesa en 1785. De este año data su proyecto de fundar una Escuela de Caminos y Canales en España, que vería la luz mucho más tarde, en 1802.

Ese año de 1785 regresa a Madrid, y gracias al enorme caudal de documentos y maquetas que trae consigo de su etapa parisina, funda el Real Gabinete de Máquinas, el primer museo tecnológico español, que pretendió difundir los conocimientos de ingeniería en la España del momento. El Real Gabinete tuvo sin embargo una corta vida. Como señala Amílcar Martín, «la mayor colección de máquinas jamás reunida en Europa, como se la calificó en su época, no pasó de ser una curiosidad para la atrasada burguesía empresarial española, poco ansiosa de innovaciones.»

Uno de los episodios más interesantes de la vida de Agustín de Betancourt fue su primer viaje a Inglaterra. Se cree que el objetivo secreto de aquel viaje era acceder a la máquina de vapor de Watt para inspeccionarla y traer ese conocimiento a España. Watt y su socio Boulton le enseñan en  Birmingham sus fábricas de botones y plata chapada, pero no su célebre invento. Sin embargo, de regreso a Londres, en el puente de Blackfriars logra ver una máquina de vapor en funcionamento. Según unos, se trató de un mero episodio de espionaje industrial; según otros, el genio inventor de Betancourt no hizo otra cosa sino perfeccionar la máquina de Watt, pues poco tiempo después, ya en Francia, construyó la primera máquina de vapor de doble efecto del continente, hecho que, según Javier Aracil, «contribuyó decisivamente a la difusión de la máquina de vapor de Watt por el continente europeo».

Andamios para la construcción de la catedral de San Isaac

Ya entrado el siglo XIX, en una Europa continental sometida por Napoleón, Betancourt es ya un personaje conocido. Como botón de muestra de su infatigable trabajo podemos mencionar la construcción del telégrafo óptico, junto al inventor suizo Abraham–Louis Breguet, y la redacción del Essai sur la composition des machines, obra pionera en su género, escrita junto al matemático mexicano Joseph Lanz. Entonces se ve atrapado entre dos fidelidades ante las serias amenazas de guerra entre España y Francia. Si España era su patria nativa, Francia era su patria ideológica. Pero ninguno de los dos países tuvo al fin el privilegio de acoger a Agustín de Betancourt y a su familia.

El zar Alejandro I, que conocía el trabajo de Betancourt, lo invita personalmente a visitar algunas instalaciones industriales a comienzos de 1808 y le hace una oferta para trabajar en Rusia, que solo se decide a aceptar tras enterarse de los sucesos de mayo en Madrid. A finales de año llega a San Petersburgo para trabajar en el Departamento de Vías de Comunicación.

Rusia era un país atrasado con respecto a Europa, y la labor de Betancourt se iba a centrar en contribuir a su modernización. Y sería San Petersburgo donde el ínclito portuense dejaría una huella más profunda. Allí construyó canales y puentes y la draga de vapor que había proyectado en España, creó el Cuerpo de Ingenieros de Vías de Comunicación, a imitación de L’École des Ponts parisina y la Escuela de Caminos madrileña, y simultaneó labores de formación de nuevos ingenieros con la inspección de obras de ingeniería en calidad de Ingeniero Jefe, como, por ejemplo, la construcción de la catedral de San Isaac.

Como ya dijimos, muy poca gente en la «Venecia del norte» desconoce quién fue Agustín de Betancourt. Para paliar el desconocimiento que —más allá de calles, plazas y avenidas honoríficas— tenemos en las Islas sobre la figura del polifacético inventor e ingeniero, la Biblioteca de la Universidad de La Laguna está preparando una exposición bibliográfica con motivo del Día del Libro 2018. Con ella la Biblioteca espera difundir su trabajo, su periplo existencial y su legado.

Fuentes:
-Aracil, Javier. Los orígenes de la ingeniería: esbozo de la historia de una profesión. Sevilla: Universidad de Sevilla, 2011.
-Martín Molina, Amílcar. Agustín de Betancourt y Molina. Madrid : Dykinson, 2006.
-Rodríguez Mesa, Manuel. Un canario al servicio de Carlos III: Agustín de Betencourt y Castro. La Laguna: Instituto de Estudios Canarios, 1988. 

martes, 30 de enero de 2018

Asociación Cultural Martín Rodríguez y las historias de San Juan de la Rambla

Son muchas las asociaciones culturales que en las islas se dedican a rescartar la historia y memoria de nuestros pueblos. La Biblioteca Canaria dispone entre sus fondos de muchas publicaciones procedentes de este trabajo ejemplar para no dejar en el olvido costumbres locales, tradiciones ya perdidas o los recuerdos de paisanos y paisanas.

Uno de estos colectivos dedicados a proteger la memoria popular es la Asociación Cultural Martín Rodríguez de San Juan de la Rambla (Tenerife), nacida en el año 1993 para la defensa y divulgación del patrimonio histórico, artístico y medioambiental del municipio.

Situamos, en un breve repaso, la figura de Martín Rodríguezde origen portugués, que fue uno de los principales colonos que se establecieron en el Malpaís de Icode a comienzos del S. XVI, a partir de los repartos de tierras que efectuaba el Adelantado. Además, amplió sus tierras de cultivo en la zona con arrendamientos y su puesta en explotación, al que fue añadiendo distintas construcciones para el desarrollo de toda esta actividad. 
También fue una persona muy religiosa, decidió levantar una ermita a la advocación de San Juan Bautista, que posteriormente se convertiría en parroquia, alrededor de la cual se fue formando el pueblo, por lo que parece que el nombre de Martín Rodríguez queda ligado a su fundación.(1)

La Asociación Cultural Martín Rodríguez nos ha donado algunas de sus publicaciones, que ya hemos incorporado a nuestro catálogo. Les hemos pedido que nos expliquen su labor que reproducimos aquí:


"Desde esa fecha hasta la actualidad han sido numerosas las actividades realizadas en función de los fines y objetivos recogidos en sus estatutos.
La restauración y conservación del patrimonio religioso o eclesiástico ha destacado en su labor. Son muchos los trabajos realizados en el templo parroquial, en el cementerio histórico y otros rincones.
Otro aspecto a destacar ha sido la publicación de libros, o la venta de otros ya editados, que tratan aspectos históricos, etnográficos, artísticos y costumbristas de San Juan de la Rambla. Además de la copia y venta de fotos antiguas y la impresión y venta de postales con lugares emblemáticos del pueblo.
La realización de actividades culturales en ciertas fechas del año también está en el haber de la Asociación".




Queremos agradecer a la Asociación por hacernos llegar estas publicaciones, que relacionamos enlazados al catálogo de la Biblioteca:

--Canteros en la memoria : la nobleza de una piedra : San Juan de la Rambla / Antonio Ruiz Martín. 
--Coplas a la vida / Mercedes Luis Díaz, Rosendo Castro Ruiz.
--San Juan de la Rambla / Manuel Ángel Alloza Moreno, Manuel Rodríguez Mesa.
--Topónimos del municipio de San Juan de la Rambla / Ángel Martín Falcón Domínguez. 
--Vehículos de transporte en mi pueblo en la época de mi niñez y juventud, con algunas anécdotas / José Vicente Fernández Borges.

Notas:
1. Oramas Luis, José Antonio. Cinco siglos en la historia de San Juan de la Rambla. Ayuntamiento de San Juan de la Rambla, 1999.

viernes, 17 de noviembre de 2017

“Nada como el papel”, decía don Alfredo

Bienmesabe.org (22/11/2013)

Discutir con don Alfredo era imposible. Investigador concienzudo, sabía exactamente qué buscaba y dónde lo podía encontrar. Y en esta biblioteca lo sabemos bien.
La constancia y meticulosidad en aulas y laboratorios permitieron a  Alfredo Mederos Pérez (1934-2017) obtener la cátedra de Química Inorgánica en la Universidad de La Laguna y hasta la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2007), pero fue su interés por la historia lo que le llevó a recorrer los principales archivos y bibliotecas de Canarias.



Orla de su promoción. Alumni.
El profesor Mederos fue cambiando su interés por las ciencias químicas conforme se acercaba la edad de jubilación en la ULL y orientó sus investigaciones hacia la historia de nuestra universidad. Viejo socialista, le interesaba especialmente el periodo ilusionante de la II República española y sacar a la luz las terribles consecuencias de la Guerra Civil y la represión franquista en nuestras islas. Comenzó a ser habitual encontrarlo allí donde quiera que se conservasen documentos.

Con paciencia infinita revisaba todos los papeles a su alcance, siempre acompañado de folios y libretas donde apuntaba con letra diminuta cualquier detalle que pudiera serle útil. Con la misma paciencia, pero sin éxito, intentábamos convencerle en la Hemeroteca Canaria para que consultase los periódicos digitalizados en vez de los originales en papel, que eran idénticos y más fáciles de reproducir. “Nada como el papel. Ahí sí está todo”, decía don Alfredo. Y no había más que hablar.
Muestra de monografías de A. Mederos
En el Archivo y en la Biblioteca de la Universidad sabíamos que  vendría cada día hasta asegurarse de haberlo leído todo y que, pasado un tiempo, regresaría para revisarlo otra vez. 
Hoy preferiríamos volver a discutir con él sobre las ventajas de la digitalización o la localización de un documento, pero ya no podrá ser. 

En su memoria hemos expuesto algunas de sus publicaciones, aunque seguro que él hubiera preferido varios montones de nuestros viejos periódicos en papel. 

Le echaremos mucho de menos.



Más información
Tribute to Alfredo Mederos. En: Journal of Coordination Chemistry v. 62, 2009. Número de la prestigiosa revista científica en homenaje al investigador con motivo de su jubilación [Texto completo]. 
Ficha biográfica del archivo de la Fundación Pablo Iglesias
Referencias biográficas en las necrológicas de Diario de AvisosEl Día y Diario16.

La fotografía del autor ha sido tomada de Bienmesabe.org (22/11/2013).
La orla de la Facultad de Ciencias Químicas, promoción 1956/1957, pertenece al fondo fotográfico de Alumni ULL - Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Univesidad de La Laguna. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

El deseado catálogo de Pintura y poesía

Cubierta del catálogo 

Por fin comenzó la distribución del catálogo de la exposición Pintura y poesía: la tradición canaria del siglo XX. Es una excelente noticia, tras la polémica generada en torno a la exposición, que ya no podrá ser vista en ninguna otra isla, y los pavorosos rumores sobre la destrucción de su catálogo. 

La publicación liberada reproduce las obras de arte expuestas en el TEA, además de numerosos documentos manuscritos o inéditos de los autores seleccionados para mostrar la relación entre pintura y poesía en Canarias durante el pasado siglo. Los comisarios de la exposición y reconocidos catedráticos de la ULL, Fernando Castro y Andrés Sánchez Robayna, dialogan en el  texto sobre el fenómeno creador y la influencia del imaginario, símbolos y mitos, en las obras.

Domingo Rivero, Tomás Morales, Alonso Quesada, Pedro García Cabrera y Luis Feria, poetas imprescindibles, son los autores seleccionados por su idoneidad para articular la reflexión propuesta por los comisarios. A partir de la conversación sobre sus obras se contextualiza una parte destacada de la historia intelectual de Canarias, relacionándolas con la obra de otros poetas y artistas plásticos, y con las corrientes culturales nacionales e internacionales del siglo XX.

Nos queda el catálogo
La exposición, precipitadamente cancelada por la Viceconsejería de Cultura, se quedó coja sin su catálogo y ahora tenemos el catálogo sin exposición. Una lástima, porque se invirtió mucho dinero, tiempo y esfuerzo en reunir las obras que solo se pudieron ver en Tenerife y que ya no estarán juntas en ninguna otra isla. Algunas de ellas difícilmente volverán a exponerse en Canarias.

Cambios recientes en la Consejería han facilitado la distribución de este catálogo, que se había paralizado. Es el momento de acudir a las bibliotecas o librerías para comprobar el interés de la reflexión propuesta por los comisarios a partir de las obras seleccionadas y/o para disfrutar de las excelentes reproducciones del catálogo. Si la mitad de quienes opinaron sobre la exposición sin verla lo leen, será un éxito editorial sin precedentes en Canarias. Con un poco de suerte, se acabará también la polémica y podremos, al fin, comenzar el debate.



Vídeo de la presentación de la exposición. Programa Detrás del Espejo, en Mírame TV. (#DetrásdelEspejo, www.detrasdelespejo.es)